Aquaplaning: qué es y cómo actuar

Aquaplaning: qué es y cómo actuar

Por fin vuelve a llover en buena parte de España y eso es una gran noticia después de los meses de sequía. Pero la lluvia también conlleva una mayor prudencia al volante. Debemos recordar que con agua en la carretera, la distancia de frenado aumenta el doble. Eso quiere decir que debemos dejar una mayor distancia de seguridad con el vehículo que nos precede para tener margen de frenado en caso de imprevisto que nos haga reducir bruscamente la velocidad. Y otro riesgo que nos podemos encontrar en la carretera con lluvia es el efecto aquaplaning.

El aquaplaning consiste en un deslizamiento incontrolado del vehículo, causado por la capa de agua que se encuentra en la carretera y que reduce la adherencia de las ruedas al pavimento. Por tanto, este efecto se provoca porque el agua se inserta entre las ruedas y la carretera, de manera que los neumáticos no son capaces de evacuar el agua y no se produce la rotación de las ruedas.

Para evitarlo, la DGT recomienda reducir la velocidad cuando haya agua en la carretera, para que los neumáticos tengan más tiempo de expulsar el agua que se introduce entre sus surcos. Así pues, es imprescindible (siempre, pero más en época de lluvia) que los neumáticos se encuentren en buen estado. Recordamos que el mínimo de profundidad de las hendiduras de las ruedas debe ser 1,6 mm.

Aquaplaning - desguacesn430.com

Pero, ¿qué pasa si no hemos podido evitar que nuestro coche nos haga aquaplaning? Lo primero que sentiremos será hemos perdido el control de la dirección. Es posible que el vehículo salga en línea recta, pero también es posible que se desplace de lado (sobre todo si justo antes habíamos girado el volante). Cuando notemos esto, lo que no debemos hacer bajo ningún concepto es pisar el freno. Olvídate del freno en todo momento y suelta levemente el pie del acelerador, para que el vehículo pierda velocidad y las ruedas consigan tomar contacto con el suelo. En caso de que nuestro vehículo se desplace lateralmente, debemos girar el volante hacia ese mismo lado para enderezar la marcha y evitar el derrape.

En resumen, prudencia al volante, reduce la velocidad en caso de lluvia y deja una mayor distancia de seguridad. Y en caso de aquaplaning, mantén la calma, sujeta firmemente el volante y no pises el freno.