Coches eléctricos: ventajas e inconvenientes

Coches eléctricos: ventajas e inconvenientes

Poco a poco van creciendo las ventas de coches eléctricos en España: en 2016 aumentaron un 51% llegando a las 4.746 matriculaciones durante todo el año pasado. Hablamos de coches eléctricos 100%, sin incluir a los híbridos, que llegaron a las 31.019 unidades vendidas. Pero, ¿cuál es el estado actual de los coches eléctricos? ¿Qué ventajas e inconvenientes tienen a día de hoy este tipo de vehículos?

Entre las ventajas de los coches eléctricos, obviamente vamos a encontrar el principal factor de su creación: contaminan mucho menos. Al no necesitar combustible, estos vehículos funcionan convirtiendo la electricidad en energía y no emiten gases contaminantes. Punto muy a favor de los vehículos eléctricos. También encontramos en este apartado de ventajas que los coches eléctricos consumen menos y, por lo tanto, supondrá un ahorro para el bolsillo, ya que la electricidad, a pesar de ser cara, no llega al precio de la gasolina. Por último, como tercera ventaja mencionaremos que el motor eléctrico es muy poco ruidoso, con esto también reduciremos la contaminación acústica de las grandes ciudades.

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Ahora, vamos a tratar los principales inconvenientes que tienen este tipo de vehículos a día de hoy. Decimos a día de hoy porque algunas de las desventajas de los coches eléctricos se han ido solventando desde que irrumpieron en el mercado. El principal problema que presentan es la poca autonomía que tienen. La mayoría de estos vehículos tienen una batería que con una carga completa puede hacer recorrer a los coches unos 150-200 kilómetros. ¿Esto qué quiere decir? Que el vehículo eléctrico, tal y como lo conocemos en este momento, está pensado para la ciudad, para la gente que vive cerca del trabajo y va en coche a trabajar. El problema viene cuando necesitamos hacer un viaje más largo. ¿Qué hacemos entonces? El segundo inconveniente que encontramos es que hay pocos puntos de recarga por las ciudades. Quizás esto cambie en el futuro cuando los gobiernos inviertan realmente en este tipo de tecnología, pero para eso todavía queda tiempo.

Seguramente el futuro pase por los coches eléctricos, pero para eso hay dos condicionantes que deben darse (y los dos están relacionados con los dos inconvenientes que mencionábamos en el párrafo anterior): debe aumentar la autonomía de las baterías y deben instalarse más puntos de recarga.